Miércoles, 8 de Setiembre de 2010
NOTICIA
 
Una paradoja llamada América Latina
 
Costa Rica, 7 . 10 (Eco Católico)


Laura Ávila Chacón
lavila@elecocatolico.org

El 1 de enero, América Latina saludó el 2010 con nueve millones más de pobres que el 2009. La cantidad de personas en situación de miseria alcanza ya los 189 millones en toda la región, convirtiéndola en una de las más desiguales y excluyentes del planeta.

Así lo denuncia el Departamento de Justicia y Solidaridad del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM), en una declaración denominada “Crisis económica, opción por los pobres y cuidado de la Creación”, con fecha de 10 de febrero de 2010.

La situación se agrava porque, según el ente episcopal, ha crecido la pobreza en la peor de sus formas: la indigencia: “Ya no se trata simplemente del fenómeno de la explotación y opresión, sino de algo nuevo: la exclusión social. Con ella queda afectada en su misma raíz la pertenencia a la sociedad en la que se vive, pues ya no se está abajo, en la periferia o sin poder, sino que se está afuera. Los excluidos no son solamente “explotados” sino“sobrantes” y “desechables”, cita al respecto del documento de Aparecida (DA 65).

Las situaciones de pobreza e indigencia son factores que pueden contribuir a la generación de mayores índices de criminalidad lo que conduce entre otros al incremento de la problemática penitenciaria.

La publicación, que pretende ser un llamado de atención para los líderes políticos explica que “el porcentaje de pobres en la región, ascendió al 34.1%, y la indigencia al 13.7%”.  Esto fruto también de la crisis ecnómica, en medio de la cual “una, de cada tres personas es pobre en uno de los continentes potencialmente más ricos del planeta y uno de cada cuatro jóvenes está fuera del sistema educativo y del mercado de trabajo”.

En efecto, lo que más llama la atención del CELAM es que este drama se viva en uno de los continentes con mayores reservas de materias primas estratégicas, gran biodiversidad, posibilidades excepcionales de producción de alimentos, un tercio de las aguas limpias de todo el orbe, múltiples fuentes de energía barata, una excelente ubicación geo-económica, y un gran potencial turístico.

Las paradojas son tan fuertes, afirma la declaración, como el hecho de que produciendo América Latina alimentos para tres veces su población actual, el 16% de los niños sufre de desnutrición crónica.

Este problema se debe al poco acceso a la tierra y a los alimentos producidos. Todo esto, según el CELAM, se agrava con el avance de la corrupción generalizada tanto en el ámbito público como privado.



Agudas desigualdades

Otro de los llamados de la Iglesia latinoamericana a los políticos de la región tiene que ver con la acentuación de las agudas desigualdades, las mayores comparativamente de cualquier región del mundo.

Mientras que la brecha entre el 10% más rico, y el 10% más pobre, es en Noruega de 6.1 veces, en Japón de 4.5, en España de 10.3, en América Latina esas cifras se multiplican de 5 a 10 veces, según los últimos datos del Informe de Desarrollo Humano 2009 del PNUD (Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo).

Costa Rica no escapa de esta situación, como lo denunció el Arzobispo de San José Monseñor Hugo Barrantes, en su mensaje del 1 de mayo del 2009, cuando pidió considerar especialmente a los desempleados, las personas con menor escolaridad y capacitación; los empleados de zonas rurales donde el turismo se ha visto reducido, y algunos grupos de agricultores.

De acuerdo con el último Estado de la Nación en el 2008 el número de hogares en situación de pobreza aumentó en casi 19 mil y en pobreza extrema el incremento fue de poco más de 7 mil hogares.


Trabajo digno para todos

En el campo laboral, la crisis destruyó en el 2009, no menos de 2.5 millones de empleos en América Latina. La tasa de desempleo abierto pasó de 7.5% a 8.5% en promedio. El total de desocupados llega a 18.400.000 personas.

Pero además aumentaron todo tipo de formas de trabajo que violan la idea de trabajo digno, entre ellas el trabajo informal, el trabajo precario, los empleos clandestinos, los trabajos sin protección social alguna, y se contrajeron los empleos a tiempo completo.

“Hacemos un llamado a los gobernantes y a los empresarios para que asuman su responsabilidad de crear más fuentes de trabajo y de invertir en la superación de las nuevas pobrezas que están surgiendo en la región”, exhorta el CELAM al respecto.


Alianza con el medio ambiente

En la región, reza el documento, el incremento de las actividades extractivas sigue siendo muy significativo, en medio de conflictos socioambientales latentes o declarados.

Las consecuencias negativas de ello las sufren las poblaciones con mayor precariedad económica. “Hoy es más que nunca necesaria la promoción de una verdadera responsabilidad ecológica. La defensa de lo ecológico debe incluirse dentro de los intereses sociales que exigen protección jurídica plena y que rebasa los límites del derecho de una nación determinada porque afecta a la comunidad internacional”.

En este sentido, Aparecida llama a “empeñar nuestros esfuerzos en la promulgación de políticas públicas y participaciones ciudadanas que garanticen la protección, conservación y restauración de la naturaleza; y a determinar medidas de monitoreo y control social sobre la aplicación en los países de los estándares ambientales internacionales” (DA 474 d, e).

Urge una educación ecológica que ayude a “descubrir el don de la creación, sabiéndola contemplar y cuidar como casa de todos los seres vivos y matriz de la vida del planeta, a fin de ejercitar responsablemente el señorío humano sobre la tierra y los recursos, para que pueda rendir todos sus frutos en su destinación universal, educando para un estilo de vida de sobriedad y austeridad solidarias”.

Como lo resumió el Santo Padre Benedicto XVI: hay que “fortalecer esa alianza entre ser humano y medio ambiente…” (CIV 50).

Hay que recordar el pronunciamiento de los Obispos costarricenses sobre el proyecto minero Las Crucitas. Al respecto, aseguraron que “no es justo que un proyecto como éste, donde el interés particular está sobre el bien común, divida nuestras comunidades rurales, sin medir que se trata de una riesgosa actividad y sin mirar la responsabilidad que se tiene con las futuras generaciones”.


*****

Grandes desafíos

Revertir la inequidad en la región pasa por el fortalecimiento de democracias verdaderamente participativas, y para ello se requiere que:

• La sociedad civil se haga corresponsable tanto en los diagnósticos como en la búsqueda de soluciones y en la ejecución de planes de acción.

• Que sean restarurados los elementos fundantes de nuestros pueblos, abiertos a un futuro humanista, cimentado en una auténtica libertad, en una igualdad de oportunidades para todos y en una fraternidad que consolide los vínculos de comunión con los desheredados y excluidos.

• Que la defensa de lo ecológico se incluya dentro de los intereses sociales que exigen protección jurídica plena y que rebasa los límites del derecho de una nación determinada porque afecta a la comunidad internacional.

• Que se genere, una educación democrática, al menos en tres sentidos: a) que sea una educación para todos, b) que sea una educación donde la comunidad se convierta progresivamente en gestora de su propia formación y de su propio desarrollo; c) que sea una educación que forme en la teoría, pero sobre todo en la práctica, en el respeto y promoción de la dignidad humana, en un estilo sobrio de vida y en la construcción de una ciudadanía que abra las puertas a la participación de todos en la democratización política, económica, social y cultural de la sociedad.

• Reafirmar el compromiso en la búsqueda de un desarrollo que integre todas las dimensiones de la vida tales como la económica, la social, la política, la ecológica, la cultural y muy especialmente la ética y religiosa.
 
Eco Católico - una visión cristiana del mundo
   
 
 
 
 
Decreto:
Año Santo Jubilar Mariano
Iglesia en el Mundo:
Criada por homosexual pide proteger matrimonio
 
Listado de Ediciones
Todas las noticias, entrevistas, temas y concejos de tu boletin.
Contacto Eco Católico:
Dirección

Dirección: Sede Conferencia Episcopal de Costa Rica Calle 22 - Avs. 3 y 5. San José

Teléfonos
Recepción: 2222-8391
Redacción: 2222-7451
Administración: 2222-6156
Fax: 2256-0407
Email: info@elecocatolico.org
Apdo: 1064-1000 San José

 
Eco Católico. Todos los derechos reservados. 2008
Dirección: Calle 22- Avs. 3 y 5, San José, Costa Rica.
Email: info@elecocatolico.org
Teléfono: (506) 2222-8391 Telefax: (506) 2256-0407
Actualizaciones: Carlos Andrés Víquez Vargas. Email: cviquez@elecocatolico.org
Desarrollado por VEMultimedios.org