Miércoles, 8 de Setiembre de 2010
LECTIO DIVINA  
 
Las condiciones del discipulado
 
 


San Lucas 14, 25-33

1. Oración inicial
Shadai, Dios de la montaña, que haces de nuestra frágil vida la roca de tu morada, conduce nuestra mente a golpear la roca del desierto, para que brote el agua para nuestra sed. La pobreza de nuestro sentir nos cubra como un manto en la oscuridad de la noche y abra el corazón para acoger el eco del Silencio para que el alba envolviéndonos en la nueva luz matutina nos lleve con las cenizas consumadas por el fuego de los pastores del Absoluto que han vigilado por nosotros junto al Divino Maestro, el sabor de la santa memoria.


2. Lectura

Clave de lectura:
Entre la gente que sigue a Jesús estamos también nosotros con nuestras maletas repletas de páginas leídas y vividas. Uno entre tanto, nuestro nombre se pierde. Pero cuando Él se vuelve y su palabra alcanza el dolor de los lazos que estrechan con fuerza los pedazos de nuestra vida, las preguntas se enredan en el valle de los ecos más antiguos y una sola humilde respuesta emerge de las ruinas de las construcciones incumplidas: Señor ¿a quién iremos? Tú sólo tienes palabras de vida eterna.

El texto:
Caminaba con él mucha gente y, volviéndose, les dijo: «Si alguno viene junto a mí y no odia a su padre, a su madre, a su mujer, a sus hijos, a sus hermanos, a sus hermanas y hasta su propia vida, no puede ser discípulo mío. El que no lleve su cruz y venga en pos de mí, no puede ser discípulo mío. «Porque ¿quién de vosotros, que quiere edificar una torre, no se sienta primero a calcular los gastos y ver si tiene para acabarla? No sea que, habiendo puesto los cimientos y no pudiendo terminar, todos los que lo vean se pongan a burlarse de él, diciendo: `Éste comenzó a edificar y no pudo terminar.’ O ¿qué rey, antes de salir contra otro rey, no se sienta a deliberar si con diez mil puede salir al paso del que viene contra él con veinte mil? Y si no, cuando el otro está todavía lejos, envía una embajada para pedir condiciones de paz. Pues, de igual manera, cualquiera de vosotros que no renuncie a todos sus bienes no puede ser discípulo mío.


3. Un momento de silencio

Dejamos que la voz del Verbo resuene en nosotros.


4. Algunas preguntas

a. Si uno viene a mí y no odia...no puede ser mi discípulo: ¿Estamos convencidos que es necesario llegar a separarse de todo lo que ata el corazón: afectos recibidos y dados, la vida misma, por seguir a Jesús?

b. Quien no toma su cruz y me sigue, no puede ser mi discípulo: ¿Llevo en mí la lógica de la cruz, es decir, la lógica del amor gratuito?

c. Los medios para llevarlo a cabo: ¿La capacidad de pensar informa mi vida de fe o más bien ésta se reduce a un impulso interior que se desvanece en el devenir de las tareas cotidianas?

d. Para evitar que todos los que lo vean empiecen a burlarse: ¿Vale para mí también la recompensa de quien empieza a seguir al Señor y después no tiene medios humanos, o sea la burla de la incapacidad?

e. Quien no renuncia a todo lo que posee, no puede ser mi discípulo: ¿Estoy convencido de que la clave del seguimiento es la pobreza del no poseer, sino la felicidad de pertenecer?



5. Oración final

Danos Señor la capacidad para entender que amor es seguir, escuchar, andar, pararse, perderse para encontrarse en un movimiento de libertad que cumple toda ansia de posesión perenne. No permitas que por el deseo de tener la vida, yo pierda el gozo de mi pertenecía a la vida, a aquella Vida divina que entra y sale en mí para otros y en los otros y de los otros para mí, para hacer de los días que pasan olas de libertad y de don en los confines de todo lo vivido. Que yo sea por siempre el discípulo amado de la Vida que muere, capaz de acoger en herencia la filiación y la custodia en tu espíritu de toda auténtica maternidad. Amén.

 

Eco Católico - una visión cristiana del mundo
 
 
 
Decreto:
Año Santo Jubilar Mariano
Iglesia en el Mundo:
Criada por homosexual pide proteger matrimonio
 
Listado de Ediciones
Todas las noticias, entrevistas, temas y concejos de tu boletin.
Contacto Eco Católico:
Dirección

Dirección: Sede Conferencia Episcopal de Costa Rica Calle 22 - Avs. 3 y 5. San José

Teléfonos
Recepción: 2222-8391
Redacción: 2222-7451
Administración: 2222-6156
Fax: 2256-0407
Email: info@elecocatolico.org
Apdo: 1064-1000 San José

 
Eco Católico. Todos los derechos reservados. 2008
Dirección: Calle 22- Avs. 3 y 5, San José, Costa Rica.
Email: info@elecocatolico.org
Teléfono: (506) 2222-8391 Telefax: (506) 2256-0407
Actualizaciones: Carlos Andrés Víquez Vargas. Email: cviquez@elecocatolico.org
Desarrollado por VEMultimedios.org